Sunday, 9 June 2013

Qué cosas


Un día vi mosquitos sobre una cabeza.

La cabeza avanzaba y se paraba y los mosquitos avanzaban y se paraban. A su alrededor había más cabezas. Unas más altas, otras más bajas. Algunas de las cabezas más bajitas avanzaban más rápido y desandaban lo andado para volver a avanzar más rápido. Iban y venían, iban y venían. Sólo la cabeza que un día vi tenía mosquitos.

Yo caminaba a mi ritmo y la cabeza y los mosquitos y las demás cabezas me adelantaban; las cabezas más bajitas me adelantaban a mi y a la cabeza alta y a los mosquitos; varias veces. La cabeza bajo los mosquitos hablaba con las demás cabezas, pero los mosquitos no volaban de una a otra. Entonces yo les adelantaba a todos, a las cabezas altas, a las bajitas y a los mosquitos. Pero ni siquiera cuando yo les adelantaba venían conmigo. Se quedaban pacientemente volando esperando a que su cabeza volviera a avanzar. Los mosquitos, digo...

Debía ser una relación interesada. O desinteresada, quién sabe. De esas que aprendimos en las clases de naturales cuando dábamos naturales. Los peces que viajan sobre otros peces y les limpian a cambio de que los peces grandes les lleven. Esta es una relación interesada de mutuo acuerdo; tiene un nombre la relación pero no me acuerdo. En cambio me acuerdo de las clases de naturales y del libro verde con círculos de colores.

No veo qué interés pueden tener unos mosquitos en volar sobre una cabeza, ni la cabeza en tener una aureola de mosquitos.


Ha pasado mucho desde entonces. Un año. Cuatro estaciones enteras, tres de ellas invierno.

He vivido en cinco casas contando el hostal. He ido en bici, en autobús, en tren, en barco, en avión y en coches sin volante. He andado y he perdido autobuses porque no puedo correr. Pero luego han llegado más autobuses.

He estudiado y he dicho que estudiaba pero no estudiaba. He hecho cursos en los que no había profesor y cuando había llegaba a las once. Y cuando venía tres días seguidos se cambiaba la corbata pero no se cambiaba el resto. Al menos siempre iba a juego.

He tomado tés de dos unidades monetarias (en adelante u.m.) y cervezas de cuatro u.m. He comido en casa porque fuera piden demasiadas u.m. He escuchado música y he intentado cantarla.

He hablado horas por teléfono porque entre nosotros es gratis. He enviado infinitos mensajes porque son ilimitados. He guardado correos electrónicos porque un día los releeré y me reiré - o lloraré.

He salido poco porque estoy muy a gusto en casa. He salido lo suficiente.

He leído y he escrito. No he visto la tele porque no tengo. He visto series en versión original y con subtítulos. He escrito y he leído y he vuelto a escribir hasta dar por bueno lo escrito.


Nunca me regales un reloj o un ebook o una tele.

He ido al gimnasio pero luego no porque hacía frío. Así que he engordado y ahora estoy a dieta. Ah, no, que siempre estoy a dieta. Me he comido una galleta porque me la he ganado.

He hecho planes y no los he cumplido. He hecho cosas que no he planeado. He deseado cosas y han ocurrido. O no. Así que he sido feliz. Y no.

He querido un poquito y he dejado de querer. Creo. Me han querido y me han dejado de querer. Supongo.

Hace mucho viento. Me gusta más la lluvia que el viento. Me gusta el cuadro que vi a través de un cristal lloviendo. Me gustó el pastel que vendían junto al cuadro a través del cristal lloviendo.

He cumplido un año, más. Eso es bueno porque lo contrario es malo. Esto lo han dicho en la radio. Es malo a pesar de que no te enteras. Espero. Esto lo digo yo.

He escuchado la radio. He ido al cine pero no al teatro. He ido a sótanos y había cómicos. A algunos les entendía, incluso. El cine es caro.

Ha pasado un año y hasta he encontrado trabajo.

Tuesday, 21 May 2013

Cambiar de profesión

Me pasan tantas cosas raras que me estoy planteando escribir un libro de anécdotas. Esta es la más reciente...

Conversación telefónica traducida del inglés con alguien que me llamó ayer por la mañana:

- Eva: ¿Hola?
- Alguien: Hola. ¿Quién eres?
- E: Soy Eva, me acabas de llamar tú.
- A: ¿Eres la limpiadora?
- E: ¡No! ¡Soy la contable!
- A: ¡Ah! ¿Cuánto cobras por sexo?
- E: ¿Perdón? ¿Puede repetir?
- A: Por SEXO. ¡SEXO, SEXO! ¡Cuánto cobras por SEXO!
- E: ¿Qué? Perdón pero creo que está llamando a la persona equivocada.
- A: No, eres tú, reconozco tu voz.
- E: Bueno, ¿quién eres? (A estas alturas pensaba que era algún amigo tomándome el pelo...).
- A: Ya sabes quién soy, hablamos en enero. Te envié mi polla -admitido por la RAE, así que ahí ha ido-.
- E: Perdona no sé quién eres.
- A: Vale, vale, adiós (cabreado...).
- E: Adiós (impactada...).


Juro que el anuncio de trabajo que publiqué era sobre contabilidad. Quizá necesite revisar mi inglés porque igual estoy ofreciendo
algo totalmente diferente sin saberlo :-/

Hasta la próxima anécdota :-)

Tuesday, 23 April 2013

Anti-Fascistas vs. lo contrario

Así pintaba Brighton el domingo pasado


Además de soleado, que ya de por sí es noticia, las carreteras estaban cortadas al tráfico y a los viandantes, y además estaban cosidas por hileras de agentes de la policía.

¿Que por qué? Pues porque la March for England -manifestación por Inglaterra- tenía lugar.

En su página web invitan a cualquiera a manifestarse por Inglaterra "independientemente de su color, cultura, religión o no religión". "Unidos", dicen, "podemos hacer de este país un lugar mejor, libre de un Gobierno anti-demócrata que ignora al pueblo, libre de partidarios extremistas de todas religiones o grupos fascistas que no aportan cohesión".

En cambio, sus opositores, que se hacen llamar Brighton Anti-Fascists -Brighton anti fascistas-, se declaran eso, antifascistas, y convocan a toda persona a "alinearse para acallar el mensaje de odio de la March for England". "Racistas y fascistas", añaden, "no tienen lugar en nuestra diversa ciudad".

Visto esto, unos no son fascistas y los otros son antifascistas. ¿Cuál es la pelea, entonces? Haz tú las cuentas.

El caso es que hubo un despliegue policial de 700 agentes venidos hasta desde Norfolk -ciudad situada a más de 270 kilómetros al Este-, respaldados por guardia montada, perros policía y helicópteros.

Como resultado, un gasto estimado de unos cientos de miles de libras que, como dice la prensa local, "saldrá de los bolsillos de los contribuyentes".

Eso en cuanto a dinerito. Por lo demás, "violencia, trastornos y derramamiento de sangre".

Lo que yo vi fue gente correr -pero esa tarde no vi llover- y mi trastorno fue recorrer en una hora un tramo de diez minutos para llegar a casa.

Eso, y el temor oculto a que alguien me zumbara una leche por ser hispanis, como decía la Torroja.




Monday, 18 March 2013

Qué timo

Hace pocas semanas estábamos en la playa pensando que el invierno se retiraba tímidamente y la primavera comenzaba a abrirse paso asomando la nariz entre las gélidas tinieblas invernales.

Brighton Pier

No es una nueva moda ni la foto es de los años 20 en que los bañadores iban del tobillo al cuello y viceversa. Ir a la playa aquí no implica sombrilla, toalla y bronceador. Pero qué agradable el sol, aunque a diez grados.


¿Retirarme yo? Ni hablar, dijo el invierno. Y la semana pasada, después de aquel día de tregua:


Palmeira Square, Brighton

Preston Park, Brighton

































Menos mal que algunos sabemos sacar provecho sea cual sea la situación...

Saturday, 23 February 2013

Berlín holocáustica


Hace unas semanas hablaba de mi visita a Berlín desde un punto de vista arquitectónico. No técnico, pues yo de arquitectura sé de poco tirando a nada, sino como turista que visita los lugares emblemáticos de una ciudad.

Ahora quiero hablar desde un punto de vista histórico: el del holocausto.

Hasta ahora sólo lo había leído en libros, escuchado en tertulias, visto en documentales, vivido en películas. Ahora lo he sentido. Esta sensación que se me ha quedado tras visitar el campo de concentración de Sachsenhausen me ha marcado, con la ayuda de un pequeño incidente que me ocurrió al final obligado de la visita.

Esta vez lo cuento todo con un Power Point:

Wednesday, 30 January 2013

Berlín arquitectónica

Siempre he querido ir a Berlín y allá que me he ido recientemente a pasar tres días. Tres días que saben a poco para tal ciudad, pero bien merecen la pena.

Se quedaron muchas cosas en el tintero. Elegir qué ver por un lado y descartar por el otro es ardua tarea. Y aunque llegué con la idea de trasladarme en autobús por la ciudad, la accesibilidad y cercanía al metro hizo que viajara bajo tierra como los topos y que perdiera la oportunidad de descubrir rincones, sin duda, dignos de visitar.



Gendarmenmarkt

Gendarmentmarkt -mercado de los gendarmes- es una armoniosa y bella plaza flanqueada por la Französischer Dom -una catedral francesa-, la Deutscher Dom -una catedral alemana- y Konzerthaus (Schauspielhaus) -un auditorio-. Esta plaza fue originalmente planeada como un mercado y su nombre actal conmemora el regimiento de coraceros Gens d'Armes, cuyas caballerizas permanecieron en la plaza hasta 1773. El actual auditorio se erige en el lugar en el que inicialmente se alzaba un teatro francés, destruido por el fuego en 1817.







Para aquel que busque tabernas típicas en las que tomar una cerveza y comer algo, justo detrás descubrí Augustiner am Gendarmenmarkt.

De hecho fue la única taberna típica que encontré en todo el viaje y esta es la pena que me ha quedado pues estoy segura de que debe estar plagado de ellas. En cualquier caso, es un lugar autóctono, acogedor y la comida no está mal.



Museuminsel

La Museuminsel -isla de los museos- es un conjunto artístico formado por cinco prestigiosos museos y pertenece al Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Yo sólo anduve por los alrededores, me apetecía más plan callejeo e historia holocáustica y de la Alemania dividida. Pero si te interesa el arte sin duda es un buen lugar por el que comenzar. ¡Aunque Berlín está salpicada de museos por todas partes!






Brandenburger Tor

La Brandenburger Tor -puerta de Brandemburgo- simbolizó en un pasado no muy lejano la separación entre Alemania oriental y occidental. En cambio, desde la caída del muro el 9 de noviembre de 1989, representa la unidad del país.

Fue construida entre 1788 y 1791 como puerta de acceso al "Nuevo Berlín" de la época. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió graves daños; fue reconstruida a lo largo de 1957. En 1961, con la construcción del muro de Berlín quedó sin acceso en general, con la excepción de guardias de frontera e invitados especiales, como la familia real.






Denkmal für die ermordeten Juden Europas

El Denkmal für die ermordeten Juden Europas -monumento a los judíos asesinados en Europa- se encuentra a escasos metros de Brandenburger Tor y consiste en una superficie de 19.000 metros cuadrados cubierta con 2.711 losas de hormigón de distintas alturas. Se puede transitar entre ellas y, al tratarse de una superficie de terreno inclinada, puedes encontrarte con losas a la altura de tus rodillas o literalmente sumergirte entre ellas.

El que fuera de noche cuando lo visité, que el tiempo estuviera helado, que la zona estuviera desierta, lo que representa el monumento, la historia vibrante de Berlín palpable desde cualquier rincón... el conjunto de todo esto supongo que fue lo que hizo que sintiera impresión, desolación, angustia, ¡miedo quizá! Una mezcolanza de sentimientos difícil de describir. Lo que recuerdo es que sólo quería salir de allí.


Y lejos de que esto haga que no me guste lo que vi, lo que consigue es que lo admire más. Creo que es de lo que se trata con el arte: de hacer aflorar sentimientos. Positivos o negativos, pero sentimientos a flor de piel. Soy crítica con el arte moderno, aquel absurdo a mi modo de ver que no requiere de la elaboración exquisita, exclusiva sólo a unos pocos talentosos. Aquel arte que podemos hacer cualquier con un par de copas de más no me trasmite nada.



Aquel día estuve visitando el campo de concentración de Sachsenhausen. Supongo que la experiencia, que contaré estos días, influyó también en cómo me sentí.


Thursday, 18 October 2012

De cómo las redes sociales pueden ser útiles

Alguna que otra vez he tenido la conversación acerca de la utilidad de las redes sociales. Privacidad vs. Deslegitimación de derechos, Extroversión vs. Introversión, Pérdida de vida social vs. Enriquecimiento de relaciones lejanas. Por poner unos ejemplos. Pero este es un debate aparte. Hoy quería contar mi experiencia más reciente.

Lo bueno de tener Facebook es que puedes agregar amigos. A los que te dé la gana. Quien dice amigos, dice lugares, colectivos, locales de interés.

Y algo bueno de tener Spotify es que puedes conectarlo con Facebook.


Hace unos días hablaba de The bee's mouth. Como ya decía es un pub en Brighton en el que todos los días, todas las semanas, hay un evento. Música en vivo, proyección de películas subtituladas, sesiones Open-Mic -esto es: vas, coges el micro y cantas, cuentas un chiste o tocas las maracas, lo que te dé la gana; es tu oportunidad de mostrar un talento ante un público-, y más cositas.


Con el fin de saber qué eventos hay cada semana, me hice amiga de The bee's mouth en Facebook y ahora no sólo sé qué se cuece allí día a día, sino que dispongo de la música que reproducen desde que abren hasta que cierran.

¿Que qué es lo bueno de esto? Básicamente que descubro música nueva.

Hoy he descubierto a Foals, una banda de Oxford, Inglaterra, que suena así.


Un Sahara totalmente español...