Tuesday, 31 January 2012

tch!

Acabo de leer 'Generación tch!'. Alguna vez se me ha ocurrido que todos formamos parte de un gran hermano y que alguien -o "alguienes"- mueve/n los hilos. Esta novela me ha terminado de convencer. Luego lo explico. Antes... ¿por qué la recomiendo?

Porque es una novela ligera, fácil de leer. Directa al grano y muy mundanal, te identificas rápidamente con los protagonistas. Y lo más importante: porque todos deberíamos pertenecer a un grupo así. Cuenta cómo tres amigos montan un colectivo de protesta contra las multinacionales y los políticos. Sólo protestan, no pretenden cambiar nada pues son conscientes de que no pueden. Pero no se callan. Patalean. Habla de Internet y las redes sociales, de cómo estamos atrapados y nos controlan; saben lo que nos gusta, lo que queremos, lo que buscamos... Al mismo tiempo el protagonista te mete en su mundo de manera que no sabes cuándo termina la realidad y comienza la ficción. Su relación con su novia -parte activa de la trama-, con sus amigos -socios cofundadores-, su trabajo... Sus gustos literarios, cinematográficos y musicales. He hecho una lista en Spotify con algunos de los grupos que recomiendan, yo la he puesto mientras leía el libro. Escucha.... En su web enlazan a todas sus recomendaciones. Es más, el libro no acaba en su última página en papel; continúa en el blog que escriben mes a mes.

Como decía al principio me he convencido de que nos controlan, nos manejan como a marionetas. La tele, la radio nos cuentan lo que quieren que oigamos. No son neutrales, el periodismo neutral no existe; todos sabemos de qué pata cojea cada uno. Internet es el microchip que nos han incrustado en la sesera y por el que saben todo acerca de nosotros.

"¿Cómo es posible que siempre llegue publicidad sobre temas tan específicos? (...) Las búsquedas que realiza un usuario con su móvil o su ordenador (...) se envían a una base de datos relacionada que comparten o se venden entre sí las multinacionales. También el texto de nuestros correos electrónicos (...). Con esta información de cada uno de nosotros, somos libros abiertos, ratones de laboratorio a los que observar en el estado más puro: la privacidad. Y es que cuando uno se cree a solas es el único momento en el que es verdaderamente sincero".



Este es un enlace a los primeros capítulos del libro, para que conozcas de primera mano el tono en el que está escrito.

PD: Por cierto, tch! es la "onomatopeya que representa el ruido que hacemos al chasquear la lengua con el paladar cuando algo no nos gusta, nos contraría o nos molesta".