Tuesday, 13 December 2011

The Amaroses


Quizá el hecho de provenir de un músico es lo que hace que no pueda vivir sin música. Puede ser... De lo que estoy segura es de que me encanta descubrir nuevas bandas y, cuando son buenas -según mis gustos-, mejor que mejor.

El último descubrimiento lo hice el viernes pasado. Venía andando -¡sí, andando! Aunque a duras penas ya ando! :)- del polideportivo con los cascos escuchando Capitán Demo en Radio 3. Oí varias canciones que me gustaron, apunté y, una vez en casa, las busqué.

Así descubrí The Amaroses. Es una banda canariona de rock-grunge que escribe letras en inglés, interpretadas por una cantante con voz más bien poco impersonal que suena así, escúchalos en Dirty House.

¡Son geniales! ¿No os parece?

Sunday, 27 November 2011

El agua clara y el chocolate... espeso


Hace unos minutos he descubierto un personaje que no me deja indiferente. Tiene dos años menos que yo y le acabo de conocer con trece años. Y me planteo... si con trece años tiene las cosas tan claras, tanta razón y... tantos "huevos", qué no tendrá hoy día. Severn Cullis-Suzuki es en la actualidad bióloga, ecóloga y activista ambiental. Pero desde pequeña ya apuntaba maneras. A temprana edad tenía una mentalidad que muchos adultos quisiéramos tener y, lo que más me gusta: sus palabras no se las lleva el viento. Predica con el ejemplo.

En 1993 pronunció un discurso escrito por ella en la Cumbre de Medio Ambiente y Desarrollo "The Earth Summit", celebrada por la ONU en Río de Janeiro. Junto con tres amigas de su misma edad recaudó dinero para asistir a esta cumbre, a cinco mil millas de su hogar.

Veo el video del discurso y el coraje, emotividad, implicación, simplicidad, madurez, resolutividad... que desprende me sobrecogen.

"Soy sólo una niña y no tengo soluciones, pero quiero que se den cuenta: ustedes tampoco las tienen.
No saben cómo arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono. No saben cómo devolver los salmones a aguas no contaminadas. No saben cómo resucitar un animal extinto. Y no pueden recuperar los bosques que antes crecían donde ahora hay desiertos.
Si no saben cómo arreglarlo, por favor, dejen de estropearlo.
"

Tan simple y llano como esto... dejar de hacerlo. ¿Qué puedo añadir ante esta evidencia tan arrolladora? Nada. Mi cabeza de adulta frente a la simpleza de su mente de niña que escupe esta resolución tan banal, no tiene nada que decir.

"En mi país derrochamos tanto… Compramos y desechamos, compramos y desechamos, y aún así, los países del Norte no comparten con los necesitados. Incluso teniendo más que suficiente, tenemos miedo de perder nuestras riquezas si las compartimos.
(...)
Hace dos días, aquí en Brasil, nos sorprendimos cuando pasamos algún tiempo con unos niños que viven en la calle. Y uno de ellos nos dijo: “Desearía ser rico, y si lo fuera, daría a todos los niños de la calle comida, ropa, medicinas, un hogar, amor y afecto”.
Si un niño de la calle que no tiene nada está deseoso de compartir, ¿por qué nosotros, que lo tenemos todo, somos tan codiciosos?
"

Nos sobrealimentamos y tiramos restos, nuestros armarios a rebosar, coches de lujo, viviendas que no nos podemos permitir, préstamos que no podemos pagar... ¿En qué mundo vivimos?

Aquí está, la realidad de un niño. Todos tenemos un niño dentro; si le escucháramos nos iría mucho mejor, ¿no creéis?

Monday, 14 November 2011

¿A quién voto?

Últimamente me encuentro desencantada, apática e inculta en cuanto a política se refiere. Todo me da pereza... los telediarios, los debates, que unos se echen mierda a los otros y los otros a los unos... En estos tiempos de desencanto político seguro que no soy la única que se está preguntando a quién votar el domingo.

Para colmo, o quizá gracias al guionista -otros dirían gracias a dios e incluso lo escribirían con mayúscula y es tema aparte-, he olvidado pedir el voto por correo. Me fastidia no participar de este movimiento histórico y de resultado "predecible" que vivimos, pero tampoco tendría claro a quién apoyar.

Con todo esto, he hecho un test. Como esos de las revistas de mujeres que te ayudan a descubrir cuál es tu tipo ideal o qué color de uñas ilumina tu mirada. Un test de estos he hecho, pero en este caso para saber cuál es tu partido político. El enlace me ha llegado de mi primo Mikel; el resultado me ha parecido arrollador.

Sin entrar en detalles, el test dice que el partido al que siempre he votado es el último al que votaría. Y el partido al que nunca he votado y nunca votaría anda ahí cerca, ufff... En cambio, el que más se acerca a mis ideologías a partir de una serie de preguntas que he contestado como si deben bajarse los impuestos y si se debe legalizar la marihuana, es uno que nunca me había planteado y que según el test debo votar de calle.

He buscado algo de información acerca de esta recomendación y, a decir verdad, me gusta. No va desencaminado de lo que siento y pienso. Los de izquierdas dicen que es de derechas, y los derechistas que es de extrema izquierda; por lo tanto debe andar por ahí en medio, ni frío ni calor, cero grados... Así que me replantearé de nuevo lo que ya creía tener claro.

Lo que tienen los tests, que conocen a uno más que uno mismo... A ver si las revistas van a estar acertadas también y saben mejor que yo quién es mi hombre ideal... ¡glups!


Grande Forges :)

Friday, 4 November 2011

La importancia del idioma

Hace tiempo leí un ¿chiste? muy ilustrativo sobre la importancia del idioma. "La importancia del idioma"... ¿qué idioma? Decía así:


Va un tipo por una calle de una ciudad que no es la suya y, perdido, se encuentra con dos personas a las que pregunta:

- Disculpen, ¿hablan ustedes español?

Los aludidos se miran el uno a otro con cara de poker...

- Excusez-moi, parlez-vous français?, vuelve a preguntar en francés.

Fruncen el ceño y levantan una ceja, pero siguen sin contestar...

- Entschuldigen sie bitte, sprechen sie Deutsch?, insiste en alemán.

Encogen los hombros esta vez, con lo que el tipo, perdido y desesperado, se aleja. Entonces uno de los interpelados, dirigiéndose al otro, le dice en perfecto inglés:

- Deberíamos aprender idiomas.

- ¿Para qué?, contesta su amigo. Este señor sabía al menos tres y mira de qué le ha servido.




Muy ilustrativo... :)

Wednesday, 26 October 2011

Garrulous!


Cuando se habla en otro idioma hay que tener mucho cuidado con las traducciones literales. Una traducción literal muy habitual es la de estar constipado. Ya sabemos lo que le pasa a un español cuando está constipado: tiene mocos, estornuda, tose a veces... Si el español va a un francés y le dice: je suis constipé; o si va a un inglés y le dice: I'm constipated. ¿Que qué pasa? Pues que tanto el francés como el inglés se quedan flipados. Y es que resulta que para ambos el español está estreñido.

Y también hay que andarse con pies de plomo cuando nos hablan los guiris. Al menos, no tomarse las cosas a la tremenda a la primera de cambio -o sin un diccionario a mano-. Si viene un guiri y te dice Garrulous! es posible que pienses que te considera cateto, de pueblo, es decir garrulo. ¡Nada más lejos! Él sólo opina que eres un charlatán.

Bueno, está bien. Puedes enfadarte un poquito.

Wednesday, 19 October 2011

No dejes para mañana...

Cada día me doy más cuenta de que no hay que posponer aquello que se desea hacer.

Una de las bandas que me hubiera gustado ver en directo es R.E.M. Ahora he llegado tarde a la cita y no han esperado por mi. La banda anuncia su separación. En un comunicado el día 21 de septiembre en su página web, Michel Stipe dice que "la habilidad de estar en una fiesta es saber cuándo marcharse". Cuánta razón tiene, pero qué pena me da.

Bueno, me quedo con su música. Como despedida publican R.E.M., PART LIES, PART HEART, PART TRUTH, PART GARBAGE, 1982 - 2011, una retrospectiva de sus 31 años de carrera con 40 temas, 3 de ellos inéditos. Uno de los temas, que de momento sólo puede oirse en Rolling Stone, con su título We all go back to where we belong describe lo que sabemos, que todos volvemos a donde pertenecemos. Para mi que ellos pertenecen a los escenarios y a la música, pero bueno, si se empeñan...

Rolling Stone publica en su página web un recopilatorio, a criterio suyo, de los 15 mejores vídeos de R.E.M. Se referirán a los videos, sí, porque no son sus 15 mejores canciones -a criterio mío-.

No puedo enumerar todas las que me gustan porque esto se haría larguísimo, pero sí quiero compartir Drive, que sin yo saber el título de la canción me ha acompañado en tantos viajes en coche, a modo repeat. Supongo me hace sentir como a Stipe en el video, en el que una marea de manos le pasean de un lado a otro, flotando...

Esto es algo que hago mucho cuando conduzco sola, disfrutar de un grupo, un disco, una canción, del paisaje, del sentimiento de libertad. Creo que cada grupo que me gusta tiene al menos una canción especial para este tipo de situación. Un día escribiré sobre ellas...




Fue bonito mientras duró. Vuestro Rapid Eye Movement ha sido un visto y no visto. Os dejo con un clásico, Loosing my religion.

Sunday, 25 September 2011

(No) Hablar por hablar

Me encanta escuchar RNE los fines de semana por la mañana. Hay un programa los sábados y domingos de 8h a 13h (una hora menos en Canarias jeje...), No es un día cualquiera, que me entusiasma. Uno de los motivos es que aboga por el uso correcto de la lengua española. Otro es que trata con seriedad y humor, según sea preciso, los temas que aborda. Tienes la sonrisa asegurada, en ocasiones la carcajada, en esas cinco horas que dura. Los oyentes de este programa no son oyentes, sino escuchantes. A buen entendedor... :)

También me encanta cuando la gente dice algo cuando habla. Hay que saber hablar, para hacerlo. Si no, lo mejor es quedarse callado. A hablar se aprende escuchando. También -esto lo aprendí de un antiguo noviete- hay que saber en qué momento hablar. Esto es muy importante. Puedes tener algo vital que decir que, si no lo haces en el momento oportuno, pierde el sentido. Entonces, para hablar hay que tener paciencia.

En definitiva, si uno que me encanta No es un día cualquiera, con que agradezco echarme unas risas y adoro aprender de lo que escucho, me quedo con un fragmento del programa en el que el colaborador Juan Carlos Ortega narra este cuento con moraleja, "La veloz mente de Santiago"***.


*** Es un fragmento de 6:38 minutos de programa. El cuento empieza en el minuto 1:40 y dura menos de dos minutos. Recomiendo escuchar el fragmento completo pero si tienes prisa, salta al cuento directamente :)

Monday, 19 September 2011

"Et la revoilà"

Hoy hace un año que publiqué la primera entrada de este blog. En este año, mi vida ha dado varios giros. El primero negligentemente inesperado, después otro esperadamente inesperado -o quizá viceversa- y, el último, totalmente inesperado. Los tres tienen fecha, nombre y apellido... y han marcado mi vida para siempre, a mí y a los míos.

Y como no hay mal que por bien no venga, este año ha provocado en mí una corriente de cambios que me han hecho reestructurar mi escala de valores, pensar en cosas que antes ni por asomo me planteaba, valorar a la gente que vale la pena y mandar a la mierda a aquella que no lo vale. Descubrir a gente que de otro modo no habría descubierto, y encontrar a mi lado a más de los que habría pensado.

Creé Cuaderno Bebitácora hace un año con el fin de contar mis vivencias londinenses, pensando sobre todo en mi madre que se preocupa tanto cuando no estamos con ella. Una vez que ni una cosa ni la otra son posibles, una vez que el destino se obstina en que no me vaya a Londres y mi madre no puede seguirme a través del blog, ¿qué sentido tiene? Quizá ya no el que le quise dar en su día pero sí otros muchos. Por ejemplo mostrarme tal y como soy y compartir lo que estoy aprendiendo últimamente a raiz de lo que estoy viviendo. ¿Por qué no compartir todo aquello que me está ayudando a crecer como persona, de manera que quizá ayude a los demás?

Me inspira El espejo de Krys, un blog que descubrí recientemente y en el que me ví reflejada porque compartimos inquietudes, gustos musicales, literarios y seriales, y que muchas veces pone palabras a lo que pienso. Pero sobre todo, me inspira su frase:

Toda historia tiene un final feliz; si no eres feliz, entonces no es el final...

Saturday, 16 July 2011

Coger el móvil mientras se conduce duele

Yo era de las que pensaban que estas cosas ocurren a otras personas, que controlo cuando conduzco y que tengo cuidado. Era como tú, que piensas que pegarte una hostia por coger el móvil o cambiar de emisora sólo les ocurre a unos cuantos pardillos.

Esa era yo y ahora me he pasado al bando de los pardillos. En el saco de segundos de mi vida había un par de ellos, sólo dos, de los que consiguen que te salgas de la carretera mientras agarras el móvil del asiento de al lado. Había dos segundos de esos y ya los he gastado.

Estos dos segundos que os digo a veces se quedan en eso, dos segundos que te pegan un buen susto, te ponen el corazón a mil y piensas "joé qué susto, prometo no volver a coger el móvil mientras conduzco". Y hasta la próxima.

Otras veces los dos segundos del susto vacían de cuajo el saco entero de segundos. Quizá ocurra algo más entre medio, eso no lo sabremos más que por las noticias o por la esquela del periódico.

Finalmente hay ocasiones en que los dos segundos del susto preceden a un puñado de segundos más que duelen un huevo. Yo estoy en este grupo y puedo decir que soy afortunada a pesar de que duela de cojones. Soy afortunada porque lo estoy contando y porque duele, precisamente. Podría no sentir nada o podría estar en el grupo de los segundos vacíos, que cada uno decida qué es peor.

Sin entrar en detalles, mis dos segundos de distracción han conseguido postrarme a una silla durante un mes, luego otro más con muletas y sin apoyar un pie, y luego otros tres o cuatro meses de rehabilitación. Por ende, mis planes que todos conocéis se ven frustrados.

¿Lo positivo de todo esto? Primero que lo estoy contando, por lo tanto sigo teniendo un saco lleno de segundos; segundo que me duele, lo que significa que se curará; tercero que ahora sabré cómo utilizar mejor los segundos que me quedan; cuarto que quizá esto cale en ti y haga que te salgas del bando de los pardillos (es que ahora pienso que los pardillos son los que creen que están exentos).


Y ya en otro orden, aquello que sea lo que insiste en frustrar mis planes una y otra vez, si lee esto, que sepa que no lo va a conseguir, porque me rodea un puñado de gente que vale oro y que me da una fuerza sobrehumana para seguir.

Gracias familiares y amigos, porque sin vosotros no podría ;)

Wednesday, 22 June 2011

La Oyster

La Oyster es la tarjeta de transporte londinense. Con ella puedes viajar en tren, bus y metro por las diferentes zonas de la ciudad.

Se puede registrar de manera que si la pierdes la cancelas y nadie se aprovecha de tu saldo. Además, si la registras saben qué líneas sueles usar y, si hay algún cambio o novedad, te avisan. En mi caso el bus que más utilizo es el 25, que me lleva desde la puerta de casa hasta el centro de Londres. Este es el mail que me han enviado:



Dear Miss Busquier,

I am writing to let you know that from Saturday 25 June, double deck buses will replace the bendy buses currently on route 25.

Please note that you need to board through the front door only and all Oyster card users must touch in on the yellow reader.

There will be more buses, running about every 4‑8 minutes during the day, and every 6‑10 minutes in the evening and through the night.



O sea que ahora ponen un bus de dos plantas y pasará uno cada 4 o 10 minutos dependiendo de si es de día o de noche. Estoy bien comunicada, ¿eh? Y además podré ir arriba como si del bus turístico se tratase.

Tuesday, 31 May 2011

La odisea del cambio

CAPÍTULO 1

Cuando me vine a Londres cometí la negligencia de traerme euros en efectivo. Digo negligencia porque podría haberlo cambiado a libras en la tienda de mi madre y no habría pagado comisión, pero ilusa de mi no lo hice.

El primer intento de cambio lo hice en el aeropuerto de Stansted (Londres): me dieron gato por liebre. Para hablar en términos redondos, decir que a día de hoy, por 100 euros, te dan 87 libras. Eso sin comisiones, tal cual lo vale. Bueno pues en el aeropuerto me dieron 75 libras. ¡Toma 12 eurazos de comisión por la patilla! Lo que no sabía es que eso no era nada, lo peor estaba por venir...

Ya en Londres pregunté en un banco y resulta que aquí los bancos no cambian dinero. Bueno, al menos el Santander, que hay uno en cada esquina con la foto del Hamilton. El banco me manda a un Post Office; vamos, que sí, a la oficina de correos a cambiar euros por libras. Pues una vez en correos me dicen que también me dan 75 libras por 100 euros. Pero que si cambio muchos euros me roban un poquito menos, es decir que me dan 77 libras por 100 euros. A mi me sigue pareciendo un atraco y les mando a freir espárragos. Ya encontraré la manera de que no me timen descaradamente, me dije. Y la encontré.

Al mudarme a mi habitación me entero de que una de las compañeras, Irina, trabaja en oficinas de cambio y ella es quien me ha dicho dónde cambiar. En Oxford Street, importante calle comercial de Londres, está lleno de oficinas de cambio; de hecho en una de ellas trabaja Irina. Pues ahí NO hay que cambiar. Como anécdota, te dan 54 libras por 100 euros. ¡Toma! Y yo me quejaba de los 75 del aeropuerto y de correos... En Oxford Street también está lleno de tiendas de hindús quetodolovenden y que es donde SÍ hay que cambiar. Está un poco oculto, cuando vas por la calle tienes que fijarte en estas tiendas que se distinguen porque la mercancía se les sale hacia afuera de la presión que ejerce tanto producto en su interior. Y entre tanto artículo suelen tener un cartel en el suelo en el que pone Bureau de change e indican las libras que dan por la moneda que sea.

Aún así hay que preguntar, pero yo he hecho la prueba en una: en el cartel ponía que daban 86,25 libras por 100 euros, y tal cual me lo dieron. Nada mal teniendo en cuenta que hoy la libra está a 0,8752...


CAPÍTULO 2

Y para los que andáis con más tiempo o sois más ociosos, os regalo esta anécdota extra.

Hace un par de días fuí a una de esas oficinas de cambio de Oxford Street en las que NO hay que cambiar con la idea de preguntar. "¿Cuántas libras me das por 100 euros?", pregunto. "54 libras", me contesta ni corta... "¡¿Cómo?! Te estarás equivocando...", rebato. "No, no... ese es el cambio", reitera. "¡Y una leche!", le increpo y me piro, indignada. Nada más poner un pie fuera se me acerca un individuo y me dice que necesita dólares, que si le cambio a él. Le digo que no tengo dólares así que me dice que entonces lo que necesita son euros. Los que me conocéis sabéis que soy de efectos retardados, así que el tipo me caló y sabía que yo tenía euros. Yo seguía sin saber que él tenía billetes falsos, pero algo me olía mal. Que me pusieran 90 libras en la mano por el careto era algo extraño. Se acercó a otra oficina de cambio para que yo chequeara que eran billetes en curso. La chica del cambio también olió algo raro y me preguntó si íbamos juntos. Le dije que no y que no sabía lo que estaba pasando. Entonces me dijo que tuviera mucho cuidado, que ayer le había pasado lo mismo y que era peligroso etc etc etc... Ahí ya me cayó la moneda y me piré, pero el tipo volvió a llamarme. Yo le ignoré. Y empezó a venirme la lucidez. "Claro, ahora el tío sabe que llevo euros y me estará siguiendo". Y empecé a mirar hacia atrás y ví a un montón de sospechosos, sospechosos por todas partes.

Miraba hacia atrás, un sospechoso con gabardina y las manos en los bolsillos mirando al suelo siguiéndome. Miraba adelante, otro sospechoso saliendo de un portal. Seguro que están compinchados y se avisan por el móvil y se hacen el relevo. Me refugié tras una pareja. Y al rato pensé que igual el hombre era otro sospechoso camuflado con una mujer. O igual lo era la mujer, que hoy en día la igualdad está a la orden del día. Me metí en un Mac Donald's y pedí una ensalada sin hambre. Ahí la gente no parecía tan sospechosa, con los coloretes en la mano y empolvándose la nariz mientras en la mesa de al lado engullían una hamburguesa. Hice tiempo para que los sospechosos se hartaran de esperar y fueran a timar a otro viandante. Me metí en el metro, me quedé de pie para controlar a los sospechosos.

Encontré a unos cuantos sospechosos. Uno en concreto tenía cara de ir a bajarse en mi misma parada. Estuve a punto de simular una salida en una parada anterior para engañarle, pero no me animé. En cambio él si se animó y se bajó.

Ha debido resultar mi táctica de hacerles esperar en el Mac Donald's porque no me han robado. O igual me van a esperar mañana al salir de casa... ¿Y si me reconocen cuando vaya otra vez por Oxford Street?

Monday, 30 May 2011

Fernando's Kitchen

Como chica de ideología "dejarse llevar" que soy, cuando más disfruto es cuando me encuentro de manera inesperada con situaciones que hacen detenerme y posponer aquello que me disponía a hacer. Hoy ha sido un día en el que he vivido tres situaciones de estas. Hablaré de una de ellas; las otras dos me las guardo en la manga como dos ases...

Había quedado en Trafalgar Square, frente a The National Gallery, cuando me llamó la atención una música étnica que salía del centro de un corro de personas. Me asomé y me encontré con tres músicos: un contrabajo, una guitarra española y un cajón flamenco. Curiosa combinación que mezclaba ritmos y sonidos flamencos y africanos:



Sonaba muy bien y afortunadamente estaba justo en el lugar en el que había quedado, así que mandé un mensaje con mi posición exacta y me quedé a saborear el momento. El ritmo de la música y la tarde soleada y no muy fresca invitaban a descalzarse y ponerse a bailar con una cervecita en la mano, pero me limité a escucharles.

Gracias a que en la foto aparece su nombre, he buscado en Internet y he encontrado su página web. Os dejo con un fragmento de 'Fernando's Kitchen'.

Saturday, 28 May 2011

31 Abbotsbury Close

Para los curiosos, esta ha sido la elegida:



Mi habitación está entrando a la derecha, seguida de un aseo. Al fondo, tras un pasillo, está la cocina y el jardin(cito). Y subiendo unas escaleras están las del resto de compañeras y otro baño, así que muy en mi linea disfruto de una cierta independencia:



Pronto -cuando el tiempo acompañe...- haremos una barbacoa y ya colgaré fotos del jardin(cito). El resto de la casa os la imaginais, que hay derechos de propiedad ;)

Y en próximas entregas hablaré de los alrededores y de Stratford.

Friday, 27 May 2011

Primeras andanzas

Hoy me mudo a mi habitación. Al fin podré instalar mi portátil y colgar mi ropa en perchas. La ropa lleva dos semanas en la maleta, y como la metí siguiendo las instrucciones de mi hermana, esto es enrollando cada prenda como un chorizo para aprovechar los espacios y que cupiera más, pues no hace falta que diga en qué estado está todo. Creo que una plancha no va a ser suficiente...

El miércoles se cumplieron las dos semanas desde que estoy aquí y a decir verdad es a partir de ese día que he empezado a disfrutar realmente de Londres. La primera semana no daba abasto buscando alojamiento -vale... y haciendo algo de turismo entre habitación y habitación...-, y la segunda semana me fui a Alicante a ver a aquellos a los que perdí de vista en tiempos en los que la ESO y la LOGSE -para quien sepa qué es esto...- quedaban bastante lejos, hará unos 22 años. Cómo disfruté del reencuentro es otra historia, a lo que voy es que estando en Alicante poco iba a disfrutar de Londres ;)

Entre el miércoles y hoy he ido al primer pub de música en vivo, y le seguirán muchísimos más... El 'Ain't nothin' but...' es un bar de blues situado en Kingly Street, en el Soho, pleno centro de Londres. Es un bar pequeñísimo, con una banda distinta cada día tocando al fondo, aprisionada por la multitud de gente que está ahí no como oyente casual, sino como escuchante emocional.

Anoche le tocó el turno a una banda formada por un batería, un contrabajo, un bajo y un cantante con su armónica. Cuatro personajes que rondan los 50 a cuyo grupo soy incapaz de poner nombre por no haber tomado nota de él a tiempo. La "culpa" es de la web que ya está actualizada con la próxima actuación... maldita eficacia... :)

Thursday, 19 May 2011

Habemus casa

Pues eso, ya tengo alojamiento, al final me he decidido por la de Stratford. Está muy bien comunicada con Londres por una gran estación de buses, metro y trenes, tengo una universidad a medio minuto, hay teatro, cines, centro comercial, pubs (a no, que estos los hay en todas partes jeje...). Y eso, las olimpiadas a la vuelta de la esquina con lo que están construyendo edificios de oficinas, etc etc etc... Hay oportunidad de negocio por aquí, con la uni cerca ya se me han ocurrido un par de ideas (dar clases de conversación, claro).

La casa, además de estar limpia y oler bien, me da cierta independencia con respecto al resto de inquilinas (somos todo chicas) por la ubicación de la habitación. Estoy contenta, además es de lo más barato que se ofrecía.

Hay una pega. Como en todo, siempre hay una pega: el "landlord" -o sea "el casero"- no deja que traigamos a nadie a dormir.

Jajajaja... ¿Sabéis qué? El landlord no vive en la casa.

Colgaré fotos en cuanto me mude, el 27 de mayo.

Wednesday, 18 May 2011

El fin del principio está cerca

Después de cinco días recorriéndome la ciudad de arriba a abajo parece que ya llega a su fin mi momento de buscar casa. Mañana me decidiré entre dos opciones: casita de tres plantas, con cocina compartida y jardín para barbacoas en Stratford, al este, "ciudad" en auge que albergará las olimpiadas en 2012; o casita (aún por ver) compartida con dos chicas en el sur, Balham. ¿Quién da más?

Y luego... a hacer turismo. ¡Qué ganas!

Tuesday, 17 May 2011

Retomando el timón

Hace unos meses creé este blog con la idea de contar mis aventuras y desventuras londinenses. Lo dejé estancado a conciencia: dado que mi viaje se pospuso de manera indefinida no me apetecía hacer relleno con otros temas. Hoy, al fin, retomo las riendas. He llegado a Londres hace cinco días, el miércoles 11 para ser exactos. Después de los primeros días habituándome a la ciudad vuelvo a ponerlo en marcha.

El inicio ha ido sobre ruedas. Empezando por la acogida por parte de Patxa, amiga de Pamplona, y sus compañeros de piso "londinenses".

Los meses pre-viaje he estado un poco acojonada...: no dar la talla con el idioma, alojamiento, trabajo, sentirme sola (bueno, esto no, que a mi me mola). Pues haciendo balance estos cinco días resultan más que positivos. Salvo el primer día que puse mi reloj, el que no tengo ni quiero, en modo off y me dejé llevar por Patxa y por el momento -nuestro plan era hacer unas compras y comer en Camden y terminamos haciendo unas compras y cenando en Camden, rellenando el hueco entre medio con unas cuantas cañas y sin comer-. Pues eso, salvo ese primer día, me estoy desenvolviendo genial. Entiendo todo -desde pakistanís angloparlantes hasta guiris de pura cepa inglesa- y me hago entender. A veces hago trampa y utilizo el comodín del francés, pero da igual, me hago entender que es lo que cuenta. He ido de acá para allá en metro, en autobús, en tren... me he apeado de buses estropeados y de metros cortados a medio camino, y sin problema. Pido cosas en las tiendas y en los bares y me dan lo que he pedido. No pillo muy bien las monedas, pero extiendo la mano mostrando un puñado de ellas y se sirven solos. Vamos, que muy contenta con cómo me desenvuelvo.

Como contrapartida tengo que confesar que me he pegado unos cuantos sustos. No paro de ver coches que se conducen solos o, incluso, a veces están conducidos por niños de 12 años. Me han intentado atropellar varias veces -o igual soy yo que me meto delante de los coches-. Yo les grito: "¡Eh! ¡Que vas en sentido contrario!", pero no me hacen caso, ellos vienen contra mi por donde menos me lo espero. Bueno, con paciencia...

Una cosa que no me está gustando de todo esto es que Londres huele a curry. Si España huele a ajo, Inglaterra huele a curry, que es peor.

Otro día os contaré cómo llevo la búsqueda de alojamiento (evocar el olor a curry me lo ha recordado...). Por el momento os invito a que me sigáis a través de este blog cutre en diseño, lo sé, pero espero que ameno y rico en contenido.

¡Un beso!